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El buen ejemplo de Trujillo

Hay partidas que nos invitan a reflexionar sobre el sentido de la vida cuando trascendemos de lo privado a lo público. En ese sentido la muerte de Julio César Trujillo Vásquez evidencia una existencia a ojos de todos donde trasciende su vida austera, honesta, combativa por sus ideales y de un desinteresado servicio público desde la actividad política.

Abel Resende

Normas que parecen desencajar en gran parte de nuestra actual clase política. No podemos negar que la contemporaneidad, reglas y motivaciones, inciden en la formación de los individuos de generación en generación, pero no son determinantes cuando la inmemorable cadena de valores -donde están presentes la honestidad y la solidaridad desinteresada- nos acompaña en nuestra formación.

Abel Resende Borges

Todo lo opuesto a la estela de ejemplos que Trujillo dejó a su paso lo encontramos fácilmente en los diez años del correísmo. En ese período se juntaron tantos ambiciosos, inmorales y usufructuadores del servicio público al frente de un mismo gobierno. Fueron antitrujillistas por esencia. En ellos no encajan la austeridad ni menos la honestidad con que recordamos a Trujillo

Por citar resulta imposible concebir a un Camilo Samán, quien entró quebrado y salió hasta con yates, dejando huellas de pulcritud por los despachos que pasó, como sí lo hizo Trujillo. Peor relacionar el estilo de vida del fallecido presidente del CPCCS transitorio, con el desenfrenado en opulencia de los hermanos Alvarado Espinel. Gente que antes de Correa jamás imaginaron meterse a sus cuentas tantos millones de dólares, como se ha denunciado, lo hicieron en la década robada

Ahora que prefecturas y municipios inician un nuevo período es oportuno reclamar a los flamantes dignatarios y funcionarios corten con esa perversa regla, que lleva a quienes entran a la función pública buscar enriquecerse desde sus cargos. Dejar a un lado el mal ejemplo de cuanto atracador de fondos públicos conozcan y de todos aquellos “insignes” correístas. Desterrar desde sus funciones ese mal ejemplo y procurar seguir el de Julio César Trujillo Vásquez nos hará bien como país. ( O )