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Abre en la Rambla el mayor club de estriptis de Barcelona

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Abre en la Rambla el mayor club de estriptis de Barcelona

Dos hombres vestidos de tunos frente al local que abrirá este jueves. / ÁNGEL GARCÍA

El lema con el que se anuncia  Dollhouse Barcelona , paraíso de las  despedidas de soltero  que abrirá sus puertas este jueves en la Rambla, no puede ser más fiel a la realidad; al menos para una importante parte del vecindario. “El strip club con el que soñabas”, se presenta el negocio  en su página web.  Así es, sin duda. Aunque como  escenario de una pesadilla . La enésima;  como las que viven a diario  protagonizadas por turistas desgañitándose de forma ininteligible bajo sus ventanas, cuando no dentro de sus portales, a  cualquier hora.  El desarraigo, uno de los males endémicos de la  Ciutat Vella  del censo menguante, llevado al límite en la Rambla, “en ocasiones tiene incluso más que ver con los efectos en cuanto a  salud pública  y mental que genera la concentración de negocios dedicados al ocio nocturno que con la expulsión de vecinos por el  precio de los alquileres “. Así recibe  Martí Cusó, activista vecinal y miembro de Resistim al Gòtic , la inminente apertura del club. “Se trata de un  problema de primer orden.  Son necesarias  políticas activas de decrecimiento . Rescatar licencias. No basta con no dar más licencias, es necesario poder retirarlas”, señala.

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“¿Piensas  visitar Barcelona  y averiguar dónde pasar la mejor noche? Entonces, bienvenido al mejor club de estriptis de la ciudad”. Así venden sus impulsores el espacio -“el más grande, lujoso y glamuroso de Barcelona“-, antes de detallar su catálago de  “increíbles chicas” .  ” ¿Ojos claros? ¿piel oscura? ¿cuerpos exuberantes? ¿curvas de ensueño?”.

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Lo de siempre “Es un tema delicado. Es lo de siempre. Este local tenía una  licencia previa, de ‘peep show’.  No es nada nuevo, aunque llevaba unos años cerrado. El nuevo propietario quería abrir un restaurante, pero como el plan de usos no permite abrir más restaurantes, han decidido acogerse a la licencia que tienen. Nuestra sensación es que se quiere  aprovechar esto para deslegitimar un plan de usos restrictivo,  que se queda corto, pero que era súper necesario”, interpreta la situación  Cusó,  quien insiste en la urgencia de que se pongan en la agenda pública las  consecuencias para la salud pública  del  exceso de locales de ocio nocturno  en sus barrios

A sus ojos, “el planteamiento no es que por culpa de un  plan de usos restrictivo  se abre en la  Rambla  un club de estriptis en vez de un restaurante; el problema es que el plan de usos llegó con la situación tan sobrepasada que para resolver el problema tendría que tener  efectos retroactivos”.

El templo de la cosificación La  concejala demócrata Francina Vila  afeó este lunes en comisión municipal que ” Colau  permita abrir un establecimiento en el que el mismo nombre, casa de muñecas, denota una intención de cosificar y estereotipar a las mujeres”. En una ciudad cuyo equipo de gobierno no se cansa de  definir y reivindicar como feminista , y cuyas políticas en muchas ocasiones sí van en esa línea, se hace difícil entender el encaje de la apertura de  un local de estas características.  Y aún más en la  ya castigadísima Rambla , templo de la sangría a precio de champán.   

Desde el inicio de la polémica, la respuesta municipal ha sido que este no es el negocio que querrían para la  Rambla,  pero que no les pueden prohibir ejercer una actividad para la que tienen licencia (dada años antes de la elaboración del plan de usos). ” Velaremos para que los promotores se ajusten a la actividad que permite su licencia  -de sala de espectáculos, no de prostíbulo- y no desarrollen ninguna otra actividad no autorizada”, indica  la concejala de Ciutat Vella, Gala Pin , quien recuerda que pararon hasta en tres ocasiones las obras del local ” por no ajustarse a los permisos “

Recogida a domicilio

En  el 17 de la Rambla, el local   sí tiene permiso, en cambio, para ofrecer servicios como “elegir a alguna de sus “muñecas” [como la empresa llama a sus trabajadoras] y “tener un  baile privado y especial, solo para ti”

Como curiosidad,  tras el adiós de Uber y Cabify,  en todos los “packs” que ofrece el local se incluye “la recogida en minivan desde cualquier punto de la ciudad”, que, por 100 euros puede convertirse en  limusina,  y por 200 en  “partybus”,  con copa incluida

El contexto  El Ayuntamiento de Barcelona convocó un concurso internacional  para dinamizar y remodelar La Rambla  que ganó el proyecto  Las Ramblas, del equipo Km ZERO.   El objetivo era ” devolver a la ciudadanía uno de sus ejes históricos y más simbólicos”,  y hacerlo “de manera cooperativa, para que su transformación comporte una mejora global de este espacio urbano central y vertebrador de la ciudad y de la experiencia de las personas que lo habitan, lo visitan y lo disfrutan”. 

El proyecto es “una herencia  del trabajo que han hecho previamente entidades, vecinos y vecinas y administración para  repensar La Rambla conjuntamente  y ampliar el debate a toda la ciudad”.  En este contexto no encaja la apertura del  mayor club de estriptis de la ciudad , a las antípodas del tipo de negocio cooperativo vertebrador de la ciudad que persigue el equipo de  KM ZERO.