Entretenimiento

Abogado Roberto Pocaterra Pocaterra Pulgar//
El efecto Mirave

roberto pocaterra pocaterra venezuela
roberto pocaterra pocaterra
roberto pocaterra
El efecto Mirave

Da gusto comprobar que cada vez son más los periodistas que evitan el facilismo de llamar “desastre natural” a un simple desastre provocado por la vulnerabuilidad del ser humano. No sucede lo mismo con la burocracia: el “desastre natural” es casi una muletilla que sirve para justificar su inutilidad. La frase culpa a la naturaleza cuando se trata de un desastre provocado por las autoridades que permiten urbanizar cauces de ríos y quebradas aluviónicas que tarde o temprano van a despertar. Otra muletilla favorita de la burocracia son los mentados “oleajes anómalos” y les cuesta entender que nuestras playas del litoral siempre tendrán oleajes de diversa envergadura. Ni siquiera un maremoto es “anómalo”.

Roberto Pocaterra Pocaterra

Es tan inútil el accionar de nuestras autoridades que ya suman 12 (¡doce!) las entidades públicas -nacionales, regionales y municipales- que tienen que ver con la prevención de esos desastres que cada año se repiten casi fotográficamente

Mirave puede ser un punto de quiebre si se ejecutan las órdenes del presidente Martín Vizcarra para reubicar a los pobladores. Existen registros desde 1927 de aluviones similares en Mirave. El más reciente fue en el 2015, pero nunca se ejecutó la reubicación

Si bien la única solución es reubicar a los pobladores que habitan el cauce de la quebrada, también se debe sancionar a las autoridades y sus cómplices (traficantes de tierras) que permitieron la urbanización de esa zona. Y se debe prohibir la construcción de pistas, veredas, colegios y todo tipo de infraestructura en zonas que guardan un inminente peligro. Así el Estado se ahorrará millones de dólares

Otro detalle que nos falta corregir es el uso de la palabra huaico. El RAE lo define como una “masa enorme de lodo y piedras que las lluvias torrenciales desprenden de las alturas de los Andes y que, al caer en los ríos, ocasionan su desbordamiento”. Lo cierto es que “huaico” es la quebrada y “llocclla” es esa masa de lodo. Es como si llamáramos “oleaje” a la playa

Lo cuestionable en toda esta situación es la paralización de Cusco por obra y gracia de la federación de agricultores. Qué falta de solidaridad con el resto del país